sábado, 4 de mayo de 2013

La guerra de los pasteles


Se conoce con este nombre al conflicto internacional ocurrido entre México y Francia entre los años de 1838 y 1839. El problema se originó por una serie de  reclamaciones que ciudadanos franceses hacían al gobierno mexicano. Las demandas exigían indemnizaciones por daños sufridos en las propiedades de algunos ciudadanos franceses avecindados en México.
El nombre de "Guerra de los pasteles" proviene de la reclamación de un restaurantero de Tacubaya que exigía indemnización por unos pasteles consumidos, y no pagados, por oficiales del ejército mexicano.
~LAS EXIGENCIAS FRANCESAS
Desde el año de 1833 el gobierno francés había designado a Antoine Louis Deffaudis para atender sus asuntos en México. Deffaudis se había dedicado a presentar, ante el gobierno de México, todo tipo de reclamaciones de ciudadanos franceses.
Además del monto reclamado –seiscientos mil pesos- Deffaudis exigía el otorgamiento de ventajas comerciales para Francia. En apoyo de sus peticiones arribó a las costas veracruzanas una flota francesa. México aceptó en un principio pagar la indemnización solicitada, pero ante la amenaza de invasión no reconoció los demás puntos exigidos.  
~BLOQUEO A VERACRUZ Y DEFENSA DE SANTA ANNA 
Ante la respuesta del gobierno de negociar hasta que se retirara la flota francesa, el comandante de ésta declaró el bloqueo sobre los puertos mexicanos el 16 de abril de 1838.
Después de siete meses de bloqueo la economía mexicana había empeorado notablemente. Llegaron a Veracruz más embarcaciones francesas y Deffaudis fue reemplazado por el contraalmirante Charles Baudin quien venía con el cargo de ministro plenipotenciario.
En la ciudad de Xalapa se realizaron las pláticas entre Baudin y el ministro de Relaciones Exteriores Luis G. Gonzaga. Después de tres días de negociaciones infructuosas, el 27 de noviembre de 1838 la ciudad de Veracruz fue bombardeada por los franceses.
Ante la magnitud del acontecimiento Antonio López de Santa Anna fue requerido por el gobierno para tomar el mando de la plaza de Veracruz. El 5 de diciembre, en un enfrentamiento con un batallón francés, Santa Anna fue derribado de su caballo por un cañonazo, lo cual le ocasionó la pérdida de una pierna.  
Debido a que el bloqueo comercial afectaba los intereses económicos de otras naciones Inglaterra intervino en las negociaciones. Gracias a la mediación del ministro inglés Packenham se dio la firma de un tratado de paz entre México y Francia el 9 de marzo de 1839. México se comprometió a pagar la cantidad de 600 mil pesos y se le otorgó a Francia el tratamiento de nación más favorecida.
En cuanto al general Santa Anna, su actuación le valió el reconocimiento nacional, recuperó el prestigio perdido en la desastrosa campaña de Texas, se trasladó a la ciudad de México en donde fue recibido como héroe y en poco tiempo volvió a asumir la presidencia de la República una vez más.


Intervención Francesa 1838-1839

~ANTECEDENTES

En 1827, se había celebrado un convenio con Francia bajo el nombre de Declaraciones 
Provisionales, que sentaban las bases para el futuro arreglo de las relaciones entre ambos países. 
A través del barón Deffaudis, embajador francés, los comerciantes franceses avecindados en 
México enviaron una serie de reclamaciones, que fueron recibidas en Paris con alarma. Entre estas 
reclamaciones, se encontraba la del señor Remontel, dueño de un restaurante de Tacubaya, 
donde algunos oficiales del presidente Santa Anna en 1832 se habían comido unos pasteles sin 
pagar la cuenta, por lo cual exigía ser indemnizado con sesenta mil. 
Ese fue el motivo a que el pueblo mexicano identificara a esta guerra con Francia con el nombre 
de Guerra de los Pasteles. Adicionalmente ese mismo año, un ciudadano francés fue fusilado en 
Tampico, acusado de piratería, lo que tensó aún más las relaciones entre los dos países.
México por la traición y conducta indigna del malhadado Santa Anna recién en 1836 había 
finalizado la guerra con Texas y para colmo llegado el año de 1838 aún no se había podido 
concertar un tratado definitivo en virtud de que el representante francés el barón Deffaudis no estaba de acuerdo con dos artículos del convenio. En consecuencia Daffaudis abandonó su misión 
diplomática en México y regresó a Francia, para volver al poco tiempo (marzo) acompañado de 
diez barcos de guerra que apoyaban las reclamaciones de su gobierno. Fondearon frente a la Isla 
Sacrificios, Veracruz, amenazando con invadir el territorio mexicano si México no cumplía las 
condiciones que Deffaudis plasmó en un ultimátum, que vencía el 15 de abril.
Desde uno de los barcos envió Deaffaudis el ultimátum en el que presentaba las reclamaciones de 
los súbditos franceses en México, por los perjuicios sufridos en sus personas y propiedades 
durante los movimientos revolucionarios ocurridos en el país.
Como el gobierno de Anastasio Bustamante se negara a tratar con Deffaudis mientras hubiera 
fuerzas navales francesas frente a Veracruz, el comandante de éstas, almirante Bazoche, declaró 
bloqueados todos los puertos del Golfo, incautó a las naves mercantes mexicanas, comenzando un 
bloqueo que duraría ocho meses, desde el 16 de abril de 1838 que se rompieron las relaciones.
Al ver que México no cedía ante la presión de tener sus dos principales fuentes de ingresos fiscales 
bloqueadas, Francia envió en octubre veinte barcos más bajo el mando del contraalmirante 
Charles Baudin, veterano de las guerras napoleónicas, con el carácter de ministro plenipotenciario 
del gobierno francés y se reunió en Jalapa con el ministro de relaciones interiores y exteriores de 
México don Luis G. Cuevas para efectuar negociaciones.
En el último proyecto de bases para el arreglo, el plenipotenciario reclamaba del gobierno 
mexicano la celebración de un tratado de amistad, comercio y navegación entre los dos países que 
concediera derechos preferentes a los franceses..
Además México debería pagar a Francia, en el término de treinta días la cantidad de 800 mil pesos 
que se aplicarían del modo siguiente: 600 mil para la liquidación general de los daños sufridos por 
los franceses y 200 mil por indemnización de los gastos de la flota francesa anclada en la costa 
mexicana.

~HECHOS
Como no fueron aceptadas tales demandas por el gobierno mexicano la flota abrió fuego contra el
fuerte de San Juan de Ulúa (Batalla de San Juan de Ulúa) y la ciudad de Veracruz el 27 de
noviembre de 1838, por lo que al día siguiente capitularon ambas entidades.
El gobierno de México reprobó ambas capitulaciones y expidió un decreto el 30 de noviembre
anunciado que se declaraba la guerra al rey de Francia e inmediatamente pidió a Santa Anna que
se pusiera al frente de las tropas e iniciara la ofensiva contra los franceses.
Santa Anna llegó a Veracruz y se dispuso a defender la ciudad, enviando una comunicación a
Baudin informándole que no había sido aprobada las capitulaciones. En respuesta el
contraalmirante ordenó que una columna de 1,000 hombres con artillería desembarcara con el
propósito de aprehender a Santa Anna, y el 5 de diciembre consiguió desembarcar en Veracruz.
Éste al darse cuenta del desembarco reunió algunas fuerzas y se entabló la lucha sin resultados
definitivos para una u otra parte.Ante estas condiciones Baudin ordenó el embarco de sus tropas que fueron perseguidas por los
mexicanos hasta el muelle, donde los franceses al disparar un cañón los pudieron detener
resultando herido en una pierna el propio Santa Anna.
Baudín ordenó a continuación que la artillería naval hiciera fuego sobre la ciudad por lo que Santa
Anna dispuso la evacuación del puerto retirándose hasta Pocitos (a una legua de la ciudad). Santa
Anna rindió su parte ante el presidente tratando de aparecer como héroe, de una hazaña sin
mayor importancia militar.
Puesto que Francia había bloqueado para otros países europeos el acceso a uno de los mercados
más importantes de América, al mes de haber iniciado los combates en tierra, con el propósito de
mediar en el conflicto, la marina británica destacó a la Flota de las Indias Occidentales, logrando
que Francia suspendiera su agresión. El mediador fue el inglés Richard Pakenham, quien consiguió
reunir a los representantes mexicanos don Eduardo Gorostiza y Guadalupe Victoria con el
contraalmirante Baudin. El 9 de marzo de 1839 se firmó un tratado de paz, en el cual México se
comprometió a pagar las indemnizaciones exigidas (seiscientos mil pesos en total), pero no se
comprometía a mantener las garantías exigidas para los extranjeros en el futuro. Francia retiró, a
cambio, la flota invasora, desistió de la indemnización a los gastos de guerra y el desconocimiento
de las Declaraciones Provisionales de 1827 devolviendo además las naves incautadas.



Intervención norteamericana 1846-1848

~LA INTERVENCIÓN NORTEAMERICANA
La República de Texas se anexó a Estados Unidos en 1845; la frontera reconocida en ese tratado fue la del río Nueces. Ese mismo año crecieron las tensiones entre los dos países sobre los territorios cuando el gobierno de EE.UU. ofreció pagar la deuda mexicana a colonos estadounidenses si México permitía que EE.UU. le comprara los territorios de Alta California y Nuevo México. La propuesta fue rechazada por el gobierno mexicano.
La unión de Texas a los Estados Unidos y la ambición de ese país de apoderarse de territorio mexicano provocaron la guerra con los Estados Unidos. El límite de Texas era el río Nueces, pero al unirse a los Estados Unidos de América los texanos dijeron que su frontera llegaba hasta el río Bravo (o Grande), más al sur. México protestó, pero los estadounidenses ocuparon el territorio entre los dos ríos. Hubo enfrentamientos entre soldados mexicanos y norteamericanos, y con ese pretexto los Estados Unidos declararon la guerra a México. El 13 de mayo de 1846 el congreso estadounidense aprobó la ley de guerra.
Un ejército estadounidense tomó Matamoros y luego Monterrey; otro ocupó Nuevo México y California. Un tercero desembarcó en Veracruz, atravesó ese estado y el de Puebla, y puso sitio a la capital. Los mexicanos no tenían un buen ejército, armas suficientes, ni dinero. Además, seguían divididos: liberales y conservadores luchaban entre ellos, mientras los norteamericanos avanzaban hacia la ciudad de México.
No hubo victorias para los mexicanos, en esta guerra, pero sí heroísmo y sacrificio. Santa Anna estuvo a punto de lograr el triunfo en la batallas de La Angostura, en febrero de 1847, pero su acostumbrada falta de constancia y de responsabilidad lo hizo fracasar, como sucedería en el mes siguiente en cerro Gordo. Veracruz fue defendido por todos sus habitantes, pero cayó en marzo, tras veinte días de combate.

~LA INDEPENDENCIA DE TEXAS
La guerra de independencia de Texas tuvo lugar entre el 2 de octubre de 1835 y el 21 de abril de 1836. Las partes en conflicto fueron México y la provincia de Texas, perteneciente al estado de Coahuila y Texas. Una de las batallas más famosas de esta guerra fue la batalla del Alamo, donde fué aplastado el ejército texano que defendía la misión.

*Cronología

El siguiente es un resumen cronológico de esta guerra de Independencia

  • 1820 - El gobierno español concede el permiso a Moses Austin y su hijo Stephen F. Austin, para que cientos de familias norteamericanas colonicen texas.
  • 1821 - México logra su independencia de España. El gobierno de México no reconoce al principio el acuerdo de España con Austin. Aunque tras tres años de negociaciones, Iturbide le reitera el permiso. Para 1830 ya habia 18,000 colonos en Texas.
  • 1826 - El empresario Haden Edwards pierde una gran cantidad de dinero con los colonos. Esto lo llevó a instigar una insurrección y proclamó la independencia de la región, que el llamó República de Fredonia. Austin, al frente de la milicia texana, y el regimiento mexicano de Mateo Ahumada, marchó hacia Nacogdoches. Edwards y sus seguidores se rindieron a sus oponentes, sin haber disparado una sola bala.
  • 1827 - El Presidente de los Estados Unidos John Quincy Adams ofreció a México un millón de dólares por la venta de Texas, oferta que fue rechazada por la república.
  • 1829 - El presidente norteamericano Andrew Jackson intentó nuevamente comprar Texas y elevó la oferta a 5 millones de dólares, que nuevamente fue rechazada.
  • 1830 - Ante las explícitas intenciones norteamericanas de quedarse con Texas, el 6 de abril de ese año fue aprobada una ley que cancelaba el establecimiento de nuevas colonias o el poblamiento de los ya existentes. El decreto habilitó el cobro de impuestos, el establecimiento de presidios militares en el territorio, y puso fin a la inmigración legal a Texas.
  • 1833 - Antonio López de Santa Anna ocupa la presidencia de México. Austin viajó a la cuidad de México con la petición de separar Texas de Coahuila, aunque no era la intención separarse de México. El gobierno se niega a esta separación. Austin escribió una carta a un amigo, en la cual lo conminaba a iniciar una rebelión. Los oficiales del ejército mexicano interceptaron la correspondencia y arrestaron a Austin por sedición. Pasó dieciocho meses en la cárcel.
  • 1834 - Cuando enfrentaba problemas con su gobierno, Santa Anna disolvió las legislaturas de los estados federales y abolió la Constitución de 1824. Santa Anna ordenó la salida de todos los inmigrantes ilegales de Texas.
  • 1835 - En julio de 1835, Austin fue puesto en libertad, pues no se le comprobó participación alguna en la rebelión, y llegó a Texas en agosto. En octubre, tras una pequeña consulta, la provincia de Texas decidió levantarse en armas contra el gobierno de México. Las primeras batallas fueron ganadas por los texanos.
  • 1836 - Antonio López de Santa Anna, con varios meses de retraso, llega a San Antonio Béjar el 23 de febrero. Santa Anna estaba decidido a no dar tregua a los texanos, ahora fortalecidos en la misión de El Álamo. Los rebeldes esperaban refuerzos, y salvo por unos pocos hombres, la ayuda no llegó jamás. El Álamo era defendido por unos 250 hombres a la orden de William Barret Travis y James Bowie. La batalla de El Álamo concluyó tras trece días de sitio, el 6 de marzo. Ese día, los defensores del fuerte fueron masacrados. Después, Santa Anna dividió su ejército, y mandó sus tropas a recorrer Texas. El objetivo era forzar una batalla decisiva contra el Ejército texano, ahora al mando de Sam Houston.Tras varias victorias mexicanas, el ejercito de Houston se retiro hacia la frontera con E.U. El 20 de abril ambos ejercitos estuviero frente a frente. Santa Anna tenia 1740 hombres, con bastante superioridad para acabar con el ejercito rebelde. Sin embargo, en la madrugada del 21 de abril, en una batalla de solo 18 minutos, la batalla de San Jacinto, los texanos tomaron a los mexicanos por sorpresa, quienes estaban descansando por orden de Santa Anna. Santa Anna fue capturado.
    Con Santa Anna prisionero, sus captores lo forzaron a firmar el Tratado de Velasco el 14 de mayo. El tratado reconocía la independencia de Texas, a cambio del respeto a la vida de Santa Anna. Mientras tanto, en México, el gobierno de Santa Anna había sido impugnado, y con ello, se dejaron de reconocer también los Tratados de Velasco y la autoridad de Santa A como representante de México.

~LA GUERRA CONTRA ESTADOS UNIDOS

Al comenzar la década de 1840, el sentimiento expansionista de los Estados Unidos
entró en una fase de mayor agresividad. Puesto que manifestaban abiertamente su
deseo de anexar Texas a su territorio, a pesar de que el gobierno mexicano no dejaba de considerar a esta región como parte de su territorio, y de comprar o conquistar
gran parte del territorio norte de la República Mexicana.
En marzo de 1845, el Congreso Norteamericano aprobó la anexión de Texas, lo
cual fue considerado por México como un agravio a los intereses y a la dignidad
nacional, por lo que ordenó el retiro inmediato de la representación diplomática en
Washington; por su parte, el Estado estadounidense realizó una medida similar, con
lo que quedaban rotas la relaciones diplomáticas entre ambas naciones. En julio de
ese año los texanos reiteraron su decisión de agregar Texas al territorio de los Estados
Unidos.
Se produjo entonces un clima de enfrentamiento militar, faltando sólo el pretexto
propicio para que Estados Unidos iniciara la guerra con la finalidad de expander su
territorio hacia el sur y oeste. A principios de 1846, una tropa norteamericana,
encabezada por el general Zachary Taylor, invadió territorio mexicano. En marzo de
1846 el ejército invasor llega a las cercanías del puerto de Matamoros, al mismo
tiempo, una escuadra naval norteamericana comienza a bloquear los puertos de
Tampico y Veracruz.
En abril de 1846 se producen algunas escaramuzas entre el ejército mexicano y
las tropas estadounidenses. El 8 de mayo se realiza el primer combate en Palo Alto
y al día siguiente en Resaca de Guerrero, en las que son derrotadas la tropas
mexicanas. El 13 de mayo de 1846 el Congreso Norteamericano declara la guerra a
México argumentando que el ejército mexicano había penetrado en territorio
estadounidense y atacando a sus fuerzas armadas. En julio de 1846, el presidente
Paredes declara la guerra a los Estados Unidos e inicia las acciones para obtener
financiamiento y organizar el ejército mexicano, pero es derrocado y es nombrado
presidente de México a López de Santa Anna, quien de manera inmediata se pone
al frente de la tropas dejando como presidente interino a Gómez Farías.
Las tropas norteamericanas logran rápidos avances en el territorio mexicano. En
julio invaden la Alta California y en agosto Nuevo México, declarándolos como
territorios de los Estados Unidos. En septiembre, el ejército estadounidense toma la
ciudad de Monterrey, donde el ejército y la población civil realizan valerosa defensa,
y en noviembre toma Saltillo.
Para finales de 1846, el ejército norteamericano dominaba militarmente todas
las provincias norteñas mexicanas, en las cuales no se dejaron de producir
movimientos de resistencia a la ocupación. El 11 de enero de 1847, Gómez Farías
expide un decreto para obtener financiamiento para la guerra mediante el cual
autorizaba al poder público a vender o hipotecar bienes eclesiásticos. Esta medida
ocasionó una violenta reacción por parte del clero y sus adeptos; en febrero, varios
cuerpos de la guardia nacional, denominados popularmente “poikos”, se sublevan
contra Gómez Farías para exigir la nulidad de los decretos sobre la ocupación y
venta de bienes del clero.
El 22 y 23 de febrero de 1847 se produce la batalla del valle de la Angostura en
donde el ejército mexicano, dirigido por López de Santa Anna, obliga a los
norteamericanos a replegarse hasta Buena Vista pero el presidente mexicano no
supo aprovechar las ventajas obtenidas y ordena retroceder a las tropas mexicanas
a Agua Nueva, en donde reciben noticias de una revuelta en la capital, lo cual obliga
a López de Santa Anna a regresar a la ciudad de México para controlar la sublevación.
Al reasumir López de Santa Anna el cargo del ejecutivo, destituye a Gómez Farías como vicepresidente, deroga las leyes promovidas por éste y compromete al clero a
hacer una contribución para sufragar la guerra.
Al no obtener resultados decisivos, el gobierno norteamericano envió al mando
del general Winfiel Scott un ejército para que ocupara el puerto de Veracruz e invadiera
México por el oriente hasta apoderarse de la capital de la República. En marzo de
1847, es tomado por los norteamericanos el principal puerto de México, a pesar de
la resistencia del pueblo y del ejército nacional bajo el mando de Juan Morales.
Ante tales acontecimientos, López de Santa Anna sale de la capital para hacer
frente al ejército norteamericano. El 17 y 18 de abril de 1847, el ejército mexicano es
derrotado en el Cerro Gordo, el presidente huye hacia Orizaba para reorganizar el
ejército y defender la ciudad de México. A finales de mayo las tropas de Scott toman
Puebla y para agosto se encontraban cerca de la Ciudad de México.
El 19 y 20 de agosto el ejército estadounidense derrota a las tropas mexicanas
dirigidas por el general Valencia en Padierna. En vista de esa derrota, López de
Santa Anna ordenó que se retiraran las tropas que quedaban, a defenderse desde
el convento de Churubusco, al mando de los generales Anaya y Rincón. Sin embargo,
a pesar de la heroica resistencia, es tomado el convento por los norteamericanos.
Ante la virtual toma de la capital por el ejército invasor, las autoridades mexicanas
tratan de negociar un armisticio, pero las condiciones que querían imponer los
norteamericanos eran demasiadas; entonces se acordó reanudar las hostilidades.
En los primeros días de septiembre fueron derrotadas las fuerzas mexicanas en la
batalla de Molino del Rey. Para tener control total de la ciudad de México sólo faltaba
a los norteamericanos apoderarse de Chapultepec, donde los cadetes del Colegio
Militar estaban al mando del Nicolás Bravo. El 13 de septiembre de 1847 atacaron el
Castillo pero a pesar de la tenaz resistencia fue imposible detener al invasor, los
cuales se apoderaron después de las garitas de San Cosme y Belén.
El 14 de septiembre de 1847, la bandera de los Estados Unidos empezó a ondear
sobre el Palacio Nacional. El ejército y gobierno mexicano abandonan la capital
para trasladarse a Querétaro; el 16, López de Santa Anna renuncia a la presidencia
y parte voluntariamente hacia el exilio.
El nuevo gobierno, encabezado por Manuel de la Peña y Peña inicia la
negociaciones para obtener la paz puesto que no era posible mantener la resistencia.
El 2 de febrero de 1848 se firmó el tratado de paz en la villa de Guadalupe Hidalgo.
Por parte de México asistieron José Bernardo Couto, Miguel Atristáin y Luis G. Cuevas
y por parte del gobierno norteamericano Nicholas Trist.

En el referido tratado, denominado “Tratado de Paz, Amistad y Límites”, se
estableció que la frontera entre nuestro país y los Estados Unidos estaría señalada
en lo sucesivo por el río Bravo, desde su desembocadura hasta el punto en que el
mencionado río cortaba el lindero meridional de Nuevo México; de allí correría la
línea fronteriza por los linderos meridional y occidental de Nuevo México hasta el río
Gila, para luego seguir por este río hasta su punto de confluencia con el Colorado y
de allí en línea recta hasta encontrar la costa del Pacífico al sur del puerto de San
Diego.
Con esto, México perdió más de la mitad de su territorio (dos millones cuatrocientos mil kilómetros cuadros de superficie, aproximadamente), a cambio de esta
cesión forzosa el Estado recibió una “indemnización” de 15 millones de pesos
pagaderos en bonos anuales. Los representantes mexicanos lograron evitar la cesión
de Sonora, Chihuahua, Baja California y el derecho de libre tránsito por el istmo de
Tehuantepec. El tratado de Guadalupe Hidalgo fue aprobado por el Congreso
norteamericano el 10 de marzo de ese año y por el Congreso de México en mayo de
1848. El ejército invasor permaneció en México hasta el 12 de junio de 1848, cuando
salieron de la ciudad de México para embarcarse en Veracruz hacia su nación.
Cabe resaltar que entre las causas que produjeron la derrota de México en la
guerra de 1946-48 fue la negativa de la mayoría de gobernantes de proporcionar
financiamiento y milicia a la Federación, bajo el argumento que el financiamiento no
era para defender el interior de sus respectivas entidades federativas. Entre los efectos
que se derivaron del conflicto armado contra los Estados Unidos fue el fortalecimiento
de una conciencia nacional, principalmente entre las generaciones jóvenes.

~EL ÚLTIMO GOBIERNO DE SANTA ANNA

Los gobiernos que tuvo el país en los cinco años posteriores a la invasión norteamericana pueden denominarse de liberales moderados. En junio de 1848 asumió la
presidencia José Joaquín Herrera, quien gobernó hasta 1851. Durante su mandato
se volvieron a instalar los poderes de la unión en la ciudad de México y organizó el
combate contra los levantamientos indígenas como los realizados en la Sierra Gorda, la Huasteca y en la península de Yucatán. Este último conflicto se convirtió en
una sangrienta guerra entre indígenas y blancos, el cual es denominado como “la
guerra de castas”.
Al terminar su periodo como presidente, Herrera transfirió la investidura del
ejecutivo al general Mariano Arista, quien ganara las elecciones de 1850 y el 15 de
enero de 1851 asumió la presidencia de manera pacífica. En los meses de septiembre
y octubre de 1852 estalló en Guadalajara una rebelión contra el gobernador López.




Invasión de Barradas 1829

~LAS PRETENCIONES IMPERIALES DE FERNANDO VII
En noviembre de 1825, la Armada mexicana logró derrotar al último reducto de tropas españolas que se encontraban acantonadas en la fortaleza de San Juan de Ulúa, en Veracruz. Pero la rendición militar no significó la aceptación de la independencia mexicana por parte de la monarquía española.
en el periodo presidencial de Guadalupe Victoria 1824-1829), los políticos mexicanos que firmaban parte de la Logia de York se opusieron a la permanencia de los españoles que residían en México, a quienes consideraban como un peligro latente para la estabilidad del régimen republicano, en vista de las pretensiones del monarca español Fernando VII, de recuperar la soberanía española sobre su antigua colonia.

~LAS CONSPIRACIONES ESPAÑOLAS
A principios de 1827, el gobierno mexicano descubrió la existencia de una conspiración que encabezaba el fraile dieguino Joaquín Arenas, quien pretendía lograr con el apoyo de los residentes españoles en México, derrocar al gobierno establecido y restaurar la soberanía española en México. Arenas fue arrestado y la conspiración fue desarticulada.

~LA EXPEDICIÓN
El monarca español Fernando VII promovió la formación de una expedición de reconquista a esta nación. La expedición militar, organizada en Cuba por el gobernador Francisco Dionisio Vives, se integró con cerca de 4 mil hombres, provistos de municiones y armas suficientes para levantar otro ejército de entre los partidarios de la monarquía española que existieran en México.
Al frente de la expedición se nombró a Isidro Barradas. A principios de julio de 1829, los expedicionarios partieron de Cuba en 40 buques de transporte, además del navío Soberano, las fragatas Lealtad y Restauración, el bergantín Guerrero y la goleta Amalia. Debido a las malas condiciones del tiempo, la expedición se vio obligada a atracar en el puerto de Nueva Orleans, desde donde reemprendió la marcha hacia México, adonde llegaría con tan sólo 3 000 hombres.

~EL DESEMBARCO
El 26 de julio, los expedicionarios desembarcaron en Cabo Rojo, al norte de Veracruz. Desde este lugar, el comandante de las fuerzas expedicionarias emitió una proclama, por medio de la cual invitaba a los soldados mexicanos que habían servido años atrás a la Corona española, a unirse a su causa para restaurar la soberanía de Fernando VII. Tres días después las fuerzas dieron marcha al puerto de Tampico.
En los días siguientes, las fuerzas Barradas se enfrentaron con éxito a las milicias de Tantoyuca y Pueblo Viejo, y se apoderaron de los poblados de Tampico el Alto y Pueblo Viejo, en el norte de Veracruz, así como del Fortín ubicado en la margen derecha del río Pánuco.

~RESPUESTA DE MÉXICO
Al tener conocimiento de la situación, el presidente Vicente Guerrero lanzó una proclama a todos los mexicanos invitándoles a unirse en la defensa de la patria y designó al brigadier Antonio López de Santa Anna para comandar las fuerzas mexicanas.
El 7 de agosto, general  Santa Anna se embarcó con cerca de 800 soldados en Veracruz, con rumbo a Tecolutla. Enseuida, se dirigió a Pueblo Viejo, población en la que el 19 de agosto estableció su cuartel general.
Dos días más tarde, con poco más de 400 soldados, Santa Anna emprendió el ataque a Tampico de Tamaulipas, que era defendido por cerca de 600 soldados españoles. Santa Anna aceptó una tregua propuesta por el brigadier Barradas, lo que le permitió reagrupar a sus tropas y regresar a Pueblo Viejo a esperar refuerzos.

~LA OFENSIVA FINAL
Habiendo resivido los refuerzos esperados, el general Santa Anna reanudó las hostilidades el 7 de septiembre, enviando al general Mier y Terán rumbo al poblado de Doña Cecilia, para cortar las comunicaciones entre los españoles que se encontraban en el Fortín y los que se hallaban en Tampico.
ante la inminencia de la ofensiva mexicana y lo diezmadas que se encontraban sus tropas, atacadas por la fiebre amarilla y el vómito negro, el brigadier Barradas pidió parlamento con Santa Anna el 8 de septiembre, ofreciendo capitular, a lo cual Santa Anna se negó, exigiendo en cambio la rendición incondicional. Al día siguiente Barradas insistía en su petición, y Santa Anna volvía a negar el diálogo solicitado.
En la madrugada del 11 de septiembre, Santa Anna arribó con sus tropas al Fortín de la Barra. Los soldados españoles se defendieron con tenacidad y desesperación, frente a los repetidos asaltos a bayoneta de los mexicanos que no lograron apoderarse del parapeto central.
Santa Anna ordenó la retirada ante la imposibilidad de la derrota. Al concluir la batalla, consciente de la imposibilidad de derrotar al ejército mexicano, el brigadier Barradas aceptó la capitulación, firmándose el 11 de septiembre el Convenio de Pueblo Viejo, por el que Barradas se comprometía a no tomar ora vez las armas en contra de México. Los prisioneros españoles fueron remitidos a la Habana, en tanto que Barradas se embarcaba con rumbo a Nueva Orleans.

~CONSECUENCIAS DE LA INVASIÓN
la invasión de Barradas constituyó el último intento de la monarquía española por recuperar su posesión sobre la que fuera la más importante y productiva de sus colonias americanas en el siglo XVIII y principios del XIX. Constituyó también una invaluable lección para los residentes españoles en México, que se convencieron de la imposibilidad de restablecer el régimen virreinal.
Adicionalmente, México se presenta ante otras naciones como un país capaz de mantener su soberanía frente a la amenaza bélica de otra nación.


Primeras intervenciones Poinsett, Butler y El Imperialismo Oficioso

Una consecuencia inmediata del surgimiento de México a la vida independiente en 1821, fue su apertura al contacto directo con otros países. Luego de trescientos años de aislamiento casi total, pues la corona española monopolizo el comercio exterior de sus colonias, los mexicanos comenzaron a establecer relaciones diplomáticas y comerciales con Europa y los estados unidos. 
Una serie de agentes diplomáticos, comerciantes y grandes masas de inmigrantes extranjeros comenzaron a penetrar en el recién abierto país, lo que propicio la integración de México en el ámbito internacional, pero también, el surgimiento de los problemas y conflictos con el extranjero que serian la fuente del intervencionismo de las grandes potencias. 
Una vez en México, Poinsett se aboco a promover entre la clase política mexicana las virtudes del sistema de gobierno democrático y republicano de los norteamericanos, con la idea de contrarrestar la influencia del ministro británico Ward, quien trabajaba para obtener privilegios para su país, en materia política y económica. 


~POINSETT Y EL RITO DE YORK 
Hacia 1825 la masonería había penetrado en el país, y su forma de organización, la logia, había sido adoptada por los políticos mexicanos como una estructura básica de organización para agrupara a gente con ideas y metas políticas afines, así como para difundir una ideología política y trabajar para obtener posiciones importantes en el gobierno. 
En estas circunstancias, las logias masónicas funcionaron como partidos políticos, aunque sin llegar a serlo plenamente, pues el carácter secreto de la masonería era incompatible con el carácter público de la actividad política, además de que en un principio tales organizaciones carecieron de un programa de trabajo definido y de un proyecto nacional claro. Por aquellos años, se crearon en México dos logias masónicas. 


~EL CHANTAJE COMO ARMA DIPLOMÁTICA: ANTHONY BUTLER
En Enero de 1830 llegó a México, en calidad de Ministro plenipotenciario, Anthony Butler, con la misión de reestablecer la armon¿ia entre los dos gobiernos luego del escándalo provocado por Poinsett, concluir los tratados de límites y comercio y convencer al gobierno mexicano de vender Texas.
Tras conseguir la firma del Tratado de comercio, el ministro Butler se empeñó en obtener texas para su país. Ante la eidente negativa por parte del gobierno mexicano, Butler se valió de diversas argucias legales para presionar al gobierno mexicano, e incluso intentó sobornar a funcionarios mexicanos.
Ante la imposibilidad de lograr su objetivo, Butler emprendió una estrategia de chantaje hacia México, consistente en promover que los ciudadanos norteamericanos radicados en México formularan reclamaciones económicas al gobierno mexicano por daños sufridos en sus personas y en sus bienes, por causa de los frecuentes levantamientos armados, motines e inseguridad en los caminos. En 1833, el ministro Butler presentó al gobierno mexicano un documento en el que exigía un pago exorbitante por reclamaciones de ciudadanos norteamericanos, con lo que pretendía que los mexicanos se vieran obligados a ceder el estado de Texas para hacer frente al adecuado en cuestión.
El estallido de la rebelión de Texas en 1836, que llevaría a ese territorio a separarse de México, hizo inútiles las intrigas y maniobras de Butler, su gobierno se retiró ese mismo año. Sin embargo, su gestión diplomática tuvo graves consecuencias para el futuro, pues Pawhatan Ellis, llegó al país con órdenes de presionar hasta lograr el cobro de reclamaciones, lo cuál llevó a la ruptura de las relaciones diplomáticas entre los 2 países y los colocó a un paso de la guerra. Pero no estalló la guerra gracias a que en 1838, el gobierno norteamericano aceptó someter todo el cúmulo de reclamaciones a un arbitraje internacional. Sin embargo, debido a que resultó imposible pagar el importe de las reclamaciones, fijado por el arbitraje en 2 millones de pesos, en 1846 el presidente James K. Polk utilizó esto como el pretexto para la guerra con México, con el propósito de conquistar y retener los territorios del norte.



viernes, 3 de mayo de 2013

Museo Nacional de las Intervenciones

 El Museo Nacional de las Intervenciones es un lugar muy hermoso donde se muestran diferentes objetos, obras de arte, instrumentos de guerra utilizados en os siglos XIX y XX.
La historia de México, desde la consumación de su Independencia, a lo largo del siglo XIX y hasta 1916, se caracterizó por la intervención de potencias extranjeras -España, Estados Unidos, Inglaterra y Francia.
Las intervenciones o injerencias extranjeras tuvieron diversas manifestaciones que fueron desde la intriga política, las presiones diplomáticas y económicas, hasta la intervención armada para anexarse territorio como fue el caso de la intervención estadounidense 1846-1848; o para imponer un monarca como pretendió hacerlo la intervención francesa con Maximiliano 1862-1867. En el combate a las intervenciones extranjeras México defendió su soberanía y reafirmó su independencia. Lo hizo a través de las armas pero también de la tenaz oposición del pueblo mexicano mediante la resistencia popular y la acción política de sus gobernantes. En la historia de esos años hubo derrotas y triunfos, traiciones y divisiones, pero tambien se escribieron entonces páginas heroicas que forjaron la nación.



















México frente a las intervenciones extranjeras

La historia de México en el siglo XIX y principios del XX giró, en buena medida, en torno a la lucha por defenderse la soberanía nacional en contra de potencias extranjeras intervencionistas.
El nacimiento de México como un estado nacional débil y en proceso de formación coincidió, desafortunadamente, con el proceso de expansión marítima y comercial por todo el mundo de potencias como Estados Unidos, Inglaterra y Francia, que exigieron de México una serie de garantías y seguridades sobre las cuales cimentar las relaciones comerciales y diplomáticas; al percatarse de que los mexicanos eran incapaces de ofrecer tales garantías pues estaban en una situación de continuo conflicto interno, debido a que aún tenían que definir su forma de gobierno, dichas potencias, casi siempre a través de sus agentes diplomáticos, tendieron a aprovecharse de la situación, compitiendo entre ellas para obtener ventajas comerciales, territorios o influencia en los asuntos internos del país.
Tal actitud inversionista, en todos sus matices, fue siempre justificada con el argumento de la incapacidad de los mexicanos para gobernarse a sí mismos y para cumplir con sus compromisos y obligaciones con la comunidad internacional, lo que dio a las potencias interventoras una falsa imagen de garantes del derecho internacional y de la civilización occidental, cuando su intervencionismo violaba flagrantemente los principios que decían defender.
Sin embargo, este acoso intervencionista fue un elemento que impulsó la madurez del Estado nacional, al presionar a los mexicanos a definir su forma de gobierno y a ejercerla con responsabilidad. Asimismo, lucha en contra de un enemigo del exterior, hizo surgir en el pueblo la conciencia de sí mismo, de que formaba un ente territorial y político con intereses propios que debían ser defendidos, surgió así una coincidencia de identidad nacional, y con ello, un Estado nacional.
Esta historia de lucha por la soberanía determinó también los principios que regirían la política exterior de México hasta la actualidad: No intervención, Autodeterminación de los pueblos y Solución pacífica de las controversias.





jueves, 2 de mayo de 2013

EXPO 2: "El papel de la Gran Bretaña. Parte 2"

~Dependencias no sujetas a colonización

Las dependencias tropicales son las dispersas colonias de las bajas latitudes en donde hay pobladores europeos, cuyo dilema se considera inapropiado para los europeos excepto cuando la residencia se limita a un corto número de años.
Algunas posesiones situadas  en África y otras ocupan parte de las islas orientales y las ultimas se encuentran dispersas alrededor del Pacífico.
En algunos casos, los funcionarios enviados desde Inglaterra, han suplementado a los gobernantes indígenas.
Solo tenían tres tipos de gobierno y no aceptaban ningún otro.


~Dependencias técnicamente atrasadas, aunque actualmente avanzadas
La dominación británica en la India, junto con sus colonias adyacentes de Berma y Ceilán, es el más
paradójico hecho de toda la historia del imperialismo. 

Colonias semejantes forman parte principal de todos los imperios coloniales del mundo. La mayoría de ellas

son gobernadas, directamente, desde la metrópoli. Esta variedad de gobiernos permitió que las colonias
inglesas excedieran en numero a las de cualquiera otro imperio .
También la flexibilidad de la administración y la naturaleza del gobierno respecto a la tierra.
La India tiene toda la gama de los climas de las bajas latitudes y sus grandes montañas y su relieve
pronunciado distingue grandemente la vida humana de un lugar a otro, sin favorecer la concentración en
grandes regiones diferenciadas. 
Más diferenciadora que la diversidad de lenguas es la de la religión, disensión  que mantuvo a Europa en
guerra.


En la india, sin embargo, estás diferencias no se producen entre sectas de una misma religión, si no que
también tienen relación  con las profundas raíces de las cuatro principales religiones del mundo, además hay
grupos de animistas lo que aumenta la diversidad religiosa. Las religiones rara vez concuerdan.

~Las bases de tránsito
ž
El Canal de Suez juega un papel importante en las bases de las rutas marítimas. Cerca del 65%de la tierra y
más del 75%de la población controlada por Gran Bretaña, se hallan frente al Océano Índico o se
encuentran no tan lejos de sus costas.

žAlgunas rutas operan sobre la tierra más que sobre el mar. En Canadá,  los ferrocarriles son medios
importantes para la conexión de la cadena imperial.

žLas rutas aéreas ocupan el segundo lugar en la formación del imperio.



~Las conexiones del océano Indico

Debido a la distribución del imperio, las líneas de comunicaciones más importantes son las que unen a las
posesiones del Océano Indico con la metrópoli. Allí existen dos rutas alternativas:

•Uno corto: del mediterráneo y del Mar Rojo

•Otro largo: sale a mar abierto y rodea el Cabo de Buena Esperanza.

Mientras permanezca abierto el Canal de Suez se reducen todas las rutas marítimas que son vitales para el
dominio inglés. 

En Egipto, las relaciones son estrechas, pero no totalmente seguras. Desde allí parten tres líneas divergentes. La principal ruta aérea atraviesa los mandatos ingleses de Palestina y Trasnsjordania y el antiguo mandato de Irak. La islas inglesa de bahrein, en ele golfo Pérsico, ofrece una estación de paso en la ruta de la India, desde donde esta pasa por la India, Birmania y Malca, hasta terminar en Singapur. El cruce hasta Australia requiere el uso de Java, posesión holandesa. 




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